Dentro de los video juegos de la saga "Assassin's Creed", desarrollada y distribuida por la compañía Ubisoft, existe particularmente uno que siempre ha atrapado toda mi atención e imaginación. Este es el juego estrenado o lanzado en octubre del año 2012: "Assassin's Creed III," para las consolas de video juegos PlayStation 3, Xbox 360, Wii U y Microsoft Windows.
Este increíble juego, que hoy por hoy, con tantos avances tecnológicos podrías verlo bastante rustico, si es que tienes la oportunidad de retomarlo o llegar a jugar, fue ambientado en las ciudades de Boston y New York en plena época de la Revolución Americana, entre los años de 1754 a 1783. El juego, tiene como protagonistas a un joven mestizo de ascendencia británica y Mohawk llamado Connor Kenway, hijo del maestro templario Haytham Kenway, quien tendrá la oportunidad dentro del contexto del juego, de reunirse y conversar con los padres fundadores de la gran nación: George Washington, Benjamin Franklin y Charles Lee, entre otros, obviamente todo ello, dentro de los fines narrativos y de entretenimiento que busca ofrecerte el juego.
Dentro de las varias interacciones y diálogos que en el juego podrás encontrar, hay una que llamó particularmente mi atención y es sobre la que trata el titulo de esta nueva publicación.
La cual si lo deseas puedes revivir en el video que arriba te comparto, y que recrea un dialogo imaginario, satírico, humorístico y pícaro (que advierto hoy día podría herir varias susceptibilidades femeninas) que sucede entre el personaje ficticio del joven Connor Kenway y el querido personaje histórico Benjamin Franklin.
El dialogo en principio me causó bastante curiosidad, porque cuando repasas la historia americana y te topas con la vida y obra de Benjamin Franklin, una de las primera imágenes que vienen a tu cabeza podría ser la del científico, representada en la impresión de Currier & Ives de 1876, misma que aparece en muchos libros de historia, en la que él sale junto a su hijo desarrollando el icónico experimento eléctrico, de la llave metálica colgada a la cometa que esta en vuelo en plena tormenta eléctrica en frente de su casa.
Así que lejos de la figura científica, diplomática, política, filosófica que uno se hace de Benjamin Franklin, está la de alguien que puede llegar a ser representado (así sea de manera imaginaria en un video juego) en un dialogo banal y satírico, sobre lo conveniente que es tener como amante a una mujer mayor, sobre todo por las razones que el entrega para justificar su elección.
La verdad, es que no quisiera dañarles la oportunidad de que ustedes mismos rememoren o escuchen por primera vez el consejo de este Benjamin Franklin virtual, así que insisto una vez más, arriba les comparto el video para que lo escuchen y puedan comprender la intensión de esta publicación.
En fin, quien haya jugado algún título de "Assassin's Creed" bien sabe, que al cargar el juego y siempre antes de comenzar, lo primero con lo que te topas es con una advertencia o mensaje que dice lo siguiente:
"inspirado en sucesos y personajes históricos.
Esta obra de ficción ha sido diseñada,
desarrollada y producida por un equipo multicultural de
diferentes creencias religiosas"
Así que, mi inmensa curiosidad me llevó a investigar si este dialogo pudo ser real o no en la vida de Benjamin Franklin, y ¿Qué creen?...... pues sí que lo fue.
Es decir, desde luego no con el miembro imaginario del “credo de los asesinos”: Connor Kenway, como tampoco de la manera en cómo lo recrean en el contexto y la narrativa del juego "Assassin's Creed III, pero sí que fue real y sí que sucedió.
Pues bien, lo que encontré, es que existe una anécdota histórica en la que Franklin escribió una carta bajo el seudónimo "Caelia Shortface", en la que expresaba su admiración por las mujeres mayores en comparación con las jóvenes, la cual se tituló como "A Letter to a Young Man on Choosing a Mistress" o en español: “Una Carta a un joven sobre la elección de una amante"; el texto de la carta original decía lo siguiente:
Philadelphia June 25, 1745
My dear Friend,
I know of no Medicine fit to diminish the violent natural Inclinations you mention; and if I did, I think I should not communicate it to you. Marriage is the proper Remedy. It is the most natural State of Man, and therefore the State in which you are most likely to find solid Happiness. Your Reasons against entring into it at present, appear to me not well-founded. The circumstantial Advantages you have in View by postponing it, are not only uncertain, but they are small in comparison with that of the Thing itself, the being married and settled. It is the Man and Woman united that make the compleat human Being. Separate, she wants his Force of Body and Strength of Reason; he, her Softness, Sensibility and acute Discernment. Together they are more likely to succeed in the World. A single Man has not nearly the Value he would have in that State of Union. He is an incomplete Animal. He resembles the odd Half of a Pair of Scissars. If you get a prudent healthy Wife, your Industry in your Profession, with her good Œconomy, will be a Fortune sufficient.
But if you will not take this Counsel, and persist in thinking a Commerce with the Sex inevitable, then I repeat my former Advice, that in all your Amours you should prefer old Women to young ones. You call this a Paradox, and demand my Reasons. They are these:
1. Because as they have more Knowledge of the World and their Minds are better stor’d with Observations, their Conversation is more improving and more lastingly agreable.
2. Because when Women cease to be handsome, they study to be good. To maintain their Influence over Men, they supply the Diminution of Beauty by an Augmentation of Utility. They learn to do a 1000 Services small and great, and are the most tender and useful of all Friends when you are sick. Thus they continue amiable. And hence there is hardly such a thing to be found as an old Woman who is not a good Woman.
3. Because there is no hazard of Children, which irregularly produc’d may be attended with much Inconvenience.
4. Because thro’ more Experience, they are more prudent and discreet in conducting an Intrigue to prevent Suspicion. The Commerce with them is therefore safer with regard to your Reputation. And with regard to theirs, if the Affair should happen to be known, considerate People might be rather inclin’d to excuse an old Woman who would kindly take care of a young Man, form his Manners by her good Counsels, and prevent his ruining his Health and Fortune among mercenary Prostitutes.
5. Because in every Animal that walks upright, the Deficiency of the Fluids that fill the Muscles appears first in the highest Part: The Face first grows lank and wrinkled; then the Neck; then the Breast and Arms; the lower Parts continuing to the last as plump as ever: So that covering all above with a Basket, and regarding only what is below the Girdle, it is impossible of two Women to know an old from a young one. And as in the dark all Cats are grey, the Pleasure of corporal Enjoyment with an old Woman is at least equal, and frequently superior, every Knack being by Practice capable of Improvement.
6. Because the Sin is less. The debauching a Virgin may be her Ruin, and make her for Life unhappy.
7. Because the Compunction is less. The having made a young Girl miserable may give you frequent bitter Reflections; none of which can attend the making an old Woman happy.
8. [thly and Lastly] They are so grateful!!
Thus much for my Paradox. But still I advise you to marry directly; being sincerely Your affectionate Friend.
Caelia Shortface
P.S. I shall not communicate my Particulars to my Friends, until I know whether you approve or not.
Quedará en la historia que Benjamin Franklin fue una figura polifacética, cuyos logros más importantes incluyen sus contribuciones a la ciencia, la política y la diplomacia, que fue un destacado científico que realizó investigaciones fundamentales sobre la electricidad, que en el ámbito político desempeñó un papel crucial en la independencia de los Estados Unidos, participando en la redacción de la Constitución del país, y en el Tratado de París de 1783 mismo que puso fin a la Guerra de Independencia de los Estados Unidos.
Lo que jamás sabremos, es si esta jocosa carta fue una simple obra satírica y humorística, que buscaba burlarse de los excesos de la lujuria, o si “entre el chiste y la chanza" Benjamin Franklin nos dejó una expresión genuina de sus preferencias personales por las mujeres mayores.
Nunca lo sabremos, pues en su época una seria declaración de este tipo, habría causado una revolución en la sociedad mucho antes de la Revolución American.
Imagínense la conmoción en la alta sociedad de la época, si Benjamin Franklin hubiera declarado abiertamente su amor por las mujeres mayores.
Afortunadamente para la historia tal como la conocemos, Benjamin Franklin decidió mantener su humor y sus preferencias en el ámbito de la sátira y la broma."
Gracias por leer y hasta la próxima.
Por Gabriel Salazar Navarro